La acreditación es de carácter académico-administrativo,
mientras que la evaluación y la calificación son de carácter estrictamente
académico, refieren el tipo y nivel de los aprendizajes logrados.
La evaluación comporta una valoración, se refiere a la
calidad. La calificación permite una cuantificación, se refiere a la cantidad.
Al valorar se deben tomar en cuenta varios elementos subjetivos, por ejemplo:
opiniones, sentimientos, percepciones. La medición refiere únicamente elementos
observados y cuantificados. Así es posible evaluar y acreditar sin que existan
calificaciones de por medio.
En la mayoría de las instituciones de educación se califica
sin evaluar, en otras palabras, sin juzgar y valorar la efectividad del proceso
enseñanza-aprendizaje para mejorarlo continuamente.



